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Entrevista: Juan de Dios García

 

Juan de Dios

 

  -¿Cómo recibió la propuesta de componer una obra para el Concurso Internacional de Guitarra       Alhambra?

   Como era conocedor de la importancia del concurso y sabía de la seriedad con la que se trabaja, lo recibí   con una inmensa alegría, como no podía ser menos.

  -¿Hasta qué punto ha condicionado la creación de la obra el hecho de ser un encargo para un   Concurso?

 Conceptualmente no demasiado. En realidad he trabajado unas ideas que me venían rondando la cabeza ya  durante algunos meses y a las que necesitaba dar salida. Sin embargo, el encargo ha venido a proporcionarme un medio en el que desarrollarlas: la guitarra, uno de mis instrumentos favoritos.

-El reloj de Teresa  es el título de la obra que ha compuesto. ¿Qué puede contarnos de ella?

El reloj de Teresa habla de Teresa y de un reloj, y trata sobre maneras de trazar el tiempo. En su arquitectura es una sucesión de breves experiencias encadenadas, de instantes, que tienen en común el hecho de conspirar con los números y coquetear con el tiempo.

-¿En qué se ha inspirado y en qué se basa esencialmente su composición ?

Una fuente de inspiración para mí es siempre Maite (Teresa), mi esposa. Un eterno misterio. Un experimento abierto. Un sol.

-¿Qué cree que aporta al repertorio para guitarra?

Bueno, no lo sé. Uno no escribe con vocación de revolucionar nada. Solo trato de poner mi granito de arena componiendo lo que me apetece.

-¿Es difícil componer para guitarra?

Si pensara que es fácil componer dejaría de hacerlo. No lo es, pero ese es su valor. Y el reto de superar esa dificultad, en algunos mágicos, escasos e insuperables momentos, llega a emocionarme. Esa emoción no tiene igual. Esa emoción es la que me mantiene en el oficio.

-¿En su catálogo compositivo cómo está presente la guitarra?

Sin habérmelo propuesto, se puede observar que la guitarra ocupa un sitio privilegiado dentro de mi repertorio, y en buena parte es responsabilidad de mi amigo Javier Riba, fabuloso guitarrista a quien tengo que agradecer eternamente que me insista en que escriba para su instrumento. También se lo debo a Leo Brouwer, de quien he conocido de primera mano cada uno de sus conciertos para guitarra y orquesta. Después han venido otros guitarristas, como Eugenio Tobalina y José Luis Ruiz del Puerto. A todos les debo un poquito. Tampoco se puede olvidar que vivo en Córdoba, una ciudad cuyo festival más importante está dedicado a la guitarra.

En mi catálogo se cuentan dos piezas para guitarra sola: La dama mulsa (Luna de Federico) (1998) y El reloj de Teresa (2017), un Quinteto con guitarra (2004), dos conciertos para guitarra y orquesta: Concierto nº 1 "Páramos del Infierno de El Bosco" (2009) y Concierto nº2 "Rosa del Alcázar" (2014), y un trío para flauta, viola y guitarra: Formas y figuras I (2011-2016).

-¿Cómo ve el panorama actual de la composición para guitarra entre las nuevas generaciones de compositores?

Hay mucho interés en la guitarra y por la guitarra, y hay muy buenos guitarristas. Por ello compositores españoles como Luis de Pablo, David del Puerto, José Manuel López López, Tomás Marco, Calandín, Sánchez-Verdú, Elena Mendoza y otros muchos han dedicado un espacio de su producción al instrumento, y los más jóvenes comienzan a tomarles el relevo.

Nosotros mismos, desde la cátedra de composición del conservatorio superior de Córdoba, hemos establecido que el alumnado de composición tiene que realizar una pieza para guitarra que luego es estrenada en concierto por sus compañeros de la especialidad de guitarra.

¿Cree que siguen siendo necesarios los Concursos para abrirse camino en el mundo profesional de la música?

Además de una dimensión artística, la interpretación musical tiene también un componente muy físico, deportivo. Creo que la competencia deportiva puede ser algo muy sano y muy noble si hay limpieza en el proceso, y, desde luego, la competición da visibilidad al deportista y le permite reivindicarse a sí mismo. Yo creo que esta misma idea debe regir el sistema de concursos para intérpretes, y con ese sentido conservan plena vigencia.

-¿Qué consejos les daría a aquellos guitarristas que estén preparando su obra para presentarse al Concurso?

Solo un deseo: cuenten bien y respeten los tiempos porque la obra se sustenta sobre la austeridad del número. Pero fuera de ésto, construyan una experiencia personal de la obra, experimenten con ella y sorpréndannos.